Desde Nueva Zelanda llega este spot de DDB Auckland para McDonals.
La historia cuenta la pasión (pero sobre todo la insistencia) de un niño por ver las olimpiadas, que casualmente se televisan cada noche. ¿Quién de nosotros no ha tenido alguna vez la misma pelea con sus padres por quedarse hasta tarde viendo algo en la televisión?
¿El final de la noche? Seguro que no termina como acababa la nuestra ;D
ComuniKte!

Me he sentido muy identificado :)